Consejos sobre frenos para tandas en Circuit Calafat

Vehículo

Cuando hablamos de prestaciones en circuito, solemos asociarlas a términos como la potencia, aceleración y velocidad máxima, sin que a veces, reparemos mucho en que la capacidad de detención es también una prestación y de las más importantes a la hora de ir rápido en circuito. Los circuitos no son eternamente rectos, así que poder reducir la velocidad y adecuarla a la apropiada para negociar con éxito la siguiente curva es fundamental, no solo para conseguir una vuelta rápida, sino para completar la vuelta. En definitiva, frenar bien te hace más rápido y seguro.
El primer consejo e inversamente a lo habitual, es ir de más a menos para conocer tu habilidad y capacidad de frenada. Es mejor frenar de más la primera vez y poco a poco ir reduciendo la distancia de frenada. Si la primera curva te encuentras en la grava, no has calculado bien la frenada y no es un buen método de prueba y error.

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Como bien dijo una reputada marca de neumáticos, “la potencia sin control, no sirve de nada”, así que a más potencia, se necesita mejor capacidad de frenada. Y aunque son varios los factores que intervienen en la frenada, nos centraremos en el más importante, el sistema de frenos de nuestro vehículo. A continuación expondremos algunos de los puntos a revisar y tener en cuenta, sobre la frenada en circuito.
Independientemente de si nuestra actividad en circuito es motociclista, o automovilística, existen elementos y puntos a revisar del sistema de frenos, que son comunes tanto en motos, como en coches y es esencial revisarlos antes de entrar al circuito y sustituir cualquiera de ellos que no esté en óptimas condiciones, antes de esperar al fallo, lo que puede ser catastrófico.

“Recuerda que con un correcto mantenimiento de los frenos podrás realizar tandas en moto o track days en coche en el Circuit de Calafat, con la maquinaria en perfecto estado”

Los resumiríamos en los siguientes:

  • Nivel y estado del líquido de frenos.
  • Purgado del circuito hidráulico y presión sobre el pedal o maneta de freno. 
  • Estado de las pastillas y discos (desgaste, rebabas, combado, agrietado, etc..).
  • Latiguillos de freno.
  • Bomba de freno.
  • Asegurar fijaciones (aprietes tornillos, grapas de sujeción, etc..).
  • Vuelta de enfriamiento o refrigeración.
  • Detectar y evitar el fading.
  • Frenos de carbono o carbo-cerámicos.

Nivel y estado del líquido de frenos

Siempre debemos revisar que el nivel de líquido de frenos es correcto y está entre los parámetros que indica el fabricante. Del mismo modo, que esté sucio o se haya oscurecido su color, son indicadores de que debe ser sustituido. Esta revisión se puede realizar visualmente de forma fácil.

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Si el nivel de líquido de frenos cae significativamente, podemos sospechar que hay fuga en el sistema, o que las pastillas están demasiado gastadas. También debemos tener en cuenta los intervalos de sustitución indicados por el fabricante (habitualmente 40000Km o 2 años, pero varía en función del vehículo y fabricante).

Purgado del circuito hidráulico y presión sobre el pedal o maneta de freno.

Si nuestro pedal o maneta de freno tiene un recorrido excesivo, llegando incluso hasta el final o bien, se vuelve excesivamente duro, son indicadores de que puede tener aire en el circuito hidráulico y necesita un purgado. Esta operación debe realizarla un profesional.

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Estado de las pastillas y discos

Es esencial comprobar el estado de las pastillas y discos de freno, pues de ellos dependerá su correcto funcionamiento. Ambos deben estar en buen estado y llevar un desgaste simétrico. Unas pastillas al límite de desgaste, provocarán una frenada deficiente y acabarán por dañar el disco. Del mismo modo, un disco desgastado, con deformaciones y rebabas destrozará un juego de pastillas nuevo.

Si un disco de freno está alabeado (combado por diferencias térmicas), lo notaremos rápidamente con una vibración que se produce al frenar sobre el pedal o maneta de freno. Aparte de ser incómodo para el piloto, la frenada es ineficiente.

Un disco desgastado o sobre el que se haya ejercido un uso abusivo, puede llegar a agrietarse, con el consiguiente riesgo de que se desprendan partes y se desintegre. Es importante revisar la aparición de grietas, tanto antes de entrar a pista, como durante las paradas entre tandas o carreras.

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Ejemplo disco de freno agrietado
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Ejemplo pastillas desgastadas VS nuevas

Latiguillos de freno

En todos los casos es importante revisar el estado de los latiguillos de freno, pero sobre todo en moto es algo más crítico y a la vez, más fácil de revisar. Normalmente, los latiguillos de serie son de material sintético, lo que provoca que con el uso y el tiempo, se deterioren. Si tienen un aspecto reseco, excesivamente rígido o agrietados, deben ser sustituidos antes de que se produzca una fuga.

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Los latiguillos sintéticos también tienden a expandirse si se calientan con el uso continuado del sistema de frenos, lo que provoca el fading, del cual hablaremos más adelante. Para evitarlo, es altamente recomendable instalar latiguillos metálicos, sobre todo en las motos.

Bomba de freno

Es el elemento principal que transformará la presión mecánica que ejerce el piloto sobre el pedal o maneta de freno, en la presión hidráulica sobre el sistema de frenos.

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Si el pedal/maneta de freno se queda hundido, no retrocede o se bloquea, puede ser indicador de que hay falta de hidráulico en el sistema, pero también puede deberse a una avería en la bomba de freno. Debe ser revisado por un profesional. Antes de entrar al circuito, debemos comprobar el correcto funcionamiento de las bombas de freno, aplicando presión sobre los frenos y comprobando que no se dan los fallos descritos anteriormente. Si sustituimos las pastillas de freno, estas quedarán ligeramente separadas del disco, por lo que deberemos tener especial cuidado y bombear repetidamente (pisar el pedal o apretar la maneta) hasta que las pastillas lleguen a tocar con los discos de nuevo y volvamos a sentir presión en el sistema. Es de vital importancia tenerlo en cuenta si realizamos un cambio de pastillas o pinzas de freno entre tandas o durante una carrera de resistencia, pues de lo contrario, nos encontraremos sin frenos en la primera curva.

Asegurar fijaciones

Es de vital importancia asegurarse que todos los tornillos, tuercas, grapas, pasadores, etc. que fijan los elementos del sistema de frenos (pinzas, discos, bomba, latiguillos, etc.) están correctamente fijados con el par de apriete correcto y cualquier seguro existente correctamente colocado. En caso contrario, los elementos podrían aflojarse y oscilar, desplazarse o incluso desprenderse, con el consiguiente riesgo de avería y accidente que ello supone.

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Pinza de freno mal fijada

Vuelta de enfriamiento o refrigeración

Tras un uso en circuito, es bastante probable que nuestro sistema de frenos se sobre caliente, de modo que cuando decidimos salir del circuito, o bien, vemos la bandera a cuadros, es recomendable bajar el ritmo y realizar una vuelta de refrigeración. No solo para que los frenos reduzcan su temperatura gradualmente, en vez de detenernos en seco, sino que también será efectivo para enfriar otros elementos del vehículos, como el motor, turbo, intercooler, etc..

Detectar y evitar el fading

El “fading” o fatiga de frenos, aparece por sobrecalentamiento del sistema de frenos, normalmente por un uso continuado, por ejemplo, en carretera durante una bajada en pendiente pronunciada y prolongada, donde constantemente tenemos que usar el freno. También ocurre en conducción en circuito, dadas las condiciones de frenada extrema a las que sometemos a nuestro vehículo vuelta tras vuelta. Fading viene del término inglés desvanecerse y precisamente eso es lo que ocurre, nuestros frenos se desvanecen, el pedal o maneta llegan al final, pero no hay frenos. Esto ocurre porque el sistema se ha recalentado. Los discos y pastillas se sobrecalientan por el esfuerzo continuado, las pastillas se cristalizan y pierden eficiencia, el calor pasa también a los latiguillos de freno y el líquido hidráulico hierve, con lo que el sistema pierde presión y nos quedamos sin frenos. El fading puede aparecer antes o después y en mayor o menor medida, dependiendo de los componentes del sistema de frenos de nuestro vehículo, pero ¿cómo detectarlo y qué hacer cuando aparece? Si hemos estado abusando de la frenada durante algunas curvas, es probable que veamos aparecer humo al frenar y que la frenada empiece a no ser tan efectiva. Es el momento de decelerar, empezar una vuelta de enfriamiento y salir del circuito, dejar enfriar y revisar el sistema antes de volver a entrar a pista.
El fallo más habitual es confiar y proseguir, con lo que irremediablemente nos encontraremos sin frenos y lo más probable es que suframos una salida de pista. Intentemos salvarla o mitigar sus efectos aplicando freno motor para decelerar y continuaremos bajando marchas y probando a frenar, por si recuperamos parte de la frenada. Si conseguimos reducir bastante la velocidad, podremos intentar detenernos en alguna parte segura del circuito, a poder ser cerca de un puesto de comisarios, ya que nos podremos socorrer ahí y en caso de incendio (los frenos arden), ellos disponen de extintores con los que afrontarlo. El uso del freno de mano debería considerarse con bastante prudencia, pues es probable que tampoco funcione o que lo haga de forma brusca y bloquee, con el consiguiente riesgo de trompo y vuelco. Cuando detengamos el vehículo después de un sobrecalentamiento de frenos, habría que tratar de bloquear el movimiento del mismo sin aplicar el freno de mano, pues éste podría bloquearse debido a la alta temperatura. Es mejor dejarlo con una marcha puesta y calzar las ruedas.

Frenos de carbono o carbo-cerámicos

Los frenos de carbono o carbocerámicos son habituales en la alta competición y muchos modelos de superdeportivos también los ofrecen de serie o como opción.

Son más ligeros, soportan mejor las altas temperaturas y, por lo tanto, tienen menos tendencia al alabeo por diferencia térmica. Pero estas ventajas que los hacen excelentes para un uso extremo, se convierten en todo lo contrario en un uso en frio, donde tienen menos potencial de frenada con respecto a los de hierro. Así pues, deberemos esperar unas vueltas para calentarlos y poder disponer de toda su potencia de frenada y cuando las condiciones de climatología son adversas (lluvia o frio), se debe prestar especial atención a la perdida de eficacia en la frenada. Incluso si llegamos a una curva que requiere de una frenada fuerte, tras un sector prolongado en el que no se requería el uso del freno, es posible que nuestros frenos se hayan enfriado y no ofrezcan una frenada eficiente.

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Ejemplo frenos de disco de acero
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Ejemplo frenos de disco de carbo-cerámico

Visita nuestro artículo sobre los cursos de conducción deportiva, como otra preparación esencial para entrar a Circuito en óptimas condiciones, en este caso con más conocimientos.

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